martes, 1 de noviembre de 2011

El tiempo en Downton Abbey

Toda serie expresa una universo concreto y, como tal, tiene unas reglas del juego. No me refiero al contexto más obvio en el que se ambienta una obra, sino justamente a aquellos pequeños matices que ayudan a definir la identidad de la serie. Se puede tratar de la moral subyacente, del estilo de humor empleado, de la cantidad de vísceras que se puedan lucir o de la falta de personajes positivos. Bueno, y otros millares de cosas que ni se me pasan por la cabeza porque tendría que pensar en todas las series una a una. La cuestión, al final del día, es si queremos firmar el contrato con la ficción o no, a sabiendas de cuáles son las cláusulas.


¿A qué viene todo este cuento? Pues a la situación actual de Downton Abbey que, si ya lo comentamos hace poco MacGuffin y yo en el podcast (y ella colgó una web vía Facebook que me llevó aquí), sigue recibiendo críticas de un pequeño reducto de espectadores que opinan que la segunda temporada se está pasando de la raya. La mayoría de ellos se centran en esa verdad como un templo de que la línea temporal de la serie es algo bastante flexible. De un episodio al siguiente, a veces pueden pasar siete meses y, curiosamente, algunas tramas avanzan acorde con el salto y otros puntos avanzan como si de una semana se tratara. Si bien el señor Crawley va y viene de la guerra cada semana, mientras se supone que casi no está en Inglaterra durante la Gran Guerra, su compromiso es casi tan eterno como la paciencia del chófer por enamorar definitivamente a Lady Sybil (¿se supone que lleva tres años esperándola?).


Esta situación tiene gracia, sin embargo, porque este truco ya lo vimos la temporada anterior, cuando todo el mundo estaba de acuerdo que Downton Abbey era la revelación del otoño y una joya a la altura del Arriba y Abajo de los setenta (todo un clásico). Pero con el éxito masivo también llegaron las lupas y, lo que antes les servía, ya no. Con esto no quiero excusar cualquier defecto que pueda tener una serie a partir del “siempre fue así”. No. Sencillamente me parece igual de incoherente meterse con la segunda temporada de Downton Abbey por sus desajustes temporales que hablar de la segunda de Modern Family como “decepción” porque cada episodio contenía una moralina familiar muy evidente. Que quiten el polvo al DVD y repasen las temporadas anteriores porque ambas ya eran así.


Otra cosa es si en su momento ya decidieron que esta maniobra para hacer fluir la narración era demasiado tramposa y convertía a los condes de Grantham en los protagonistas de una mala serie o si ahora se han pasado de listos. Esto lo podría respetar aunque no estaría del todo de acuerdo. Pero la segunda temporada, si algo ha conseguido, es mantener el listón y la narración fluye y fluye (que es lo que quiero). Hasta la escena de la canción, tan destrozada por algunos, me pareció una delicia. Al estilo Downton, claro, pero es que yo ya firmé hace tiempo que sus licencias ya me gustaban. Esto es como los que critican que ahora se ha vuelto “demasiado culebrón”. Señores, ya era un melodrama histórico-romántico-familiar de principios de siglo, otra cosa es si la música, la ambientación y la sombra de Julian Fellowes distrajeron a más de uno de lo que estaban viendo. Y la línea temporal... pues es un wibbly wobbly timey wimey que diría el Doctor. Mirad que fácil es razonarlo.

5 comentarios:

MacGuffin dijo...

Wibbly wobbly timey wimey explica cualquier cosa sin discusión posible :)

josh-oi-squirol dijo...

Yo también flipo un poco con las críticas. Lo cierto es que las elipsis son una constante desde la temporada 1. De hecho, creo que la esencia de la serie es la parte en el piloto, cuando Mary pregunta cuánto tiempo tiene que ir de luto, su padre le contesta que 6 meses y la siguiente escena (si no me equivoco) es Sybil poniendo una flor en el cabello de su hermana, las tres jóvenes Crawleys vestidas con colores vivos, dando a entender implicitamente que esos 6 meses ya habían pasado.

¿Y ahora me vienen con que tiene demasiadas elipsis? No lo entiendo.

PS: La canción de Mary y Matthew es uno de los momentos cumbres de la televisión y punto pelota.

macohi dijo...

Hombre, la primera temporada pasa en dos años (1912-14), en cambio en esta pasan cinco (14-19). Y claro, después de tantos años que la mayoría de historias sigan igual... Pero bien, entiendo que ese es el juego y DA me encanta.
Por cierto, cuál es la escena de la canción?

isabelha dijo...

La escena de la canción es Mary ante los oficiales acompañada por Sybil al piano cantando una baladita, muy triste ante la desaparición de su amado Matthew en el frente, de repente el llega, ella se queda muda de la emoción, el continúa la canción que terminan a dúo con los coros de los presentes y todos nosotros los espectadores culebrofílicos suspirando: que bonito, que monos, que ricos.

Crítico en Serie dijo...

MacGuffin, si lo dice el Doctor... ;)

Josh-oi-squirol, me apunto tu observación, que me irá muy bien para defenderla ante quien sea ;)

Macochi, isabelha ya te ha respondido.

Y sí... "que bonito, que monos, que ricos" :)