lunes, 20 de agosto de 2012

El falso spin-off de The Closer

Generalmente, los spin-offs hay que cogerlos con pinzas. En los últimos años ha habido la tendencia de introducir personajes de prisa y corriendo en alguna serie de éxito y después mandarlos por otro camino y con una serie propia bajo el brazo. Sólo hizo falta ver The Finder la temporada pasada, cómo intentaron introducir un detective privado en House con la esperanza de emanciparlo (cosa que no ocurrió) o esa estrategia de la NBC de buscarse una excusa para que Parks and Recreation saliera de The Office (que tampoco se acabó llevando a cabo). En la televisión americana, de hecho, no hay un ejemplo viable desde que Addison dejó el Seattle Grace para practicar la medicina en California (Private Practice). Y, curiosamente, Major Crimes tampoco es un spin-off de The Closer por más que se haya promocionado de esta manera.

Cuando Kyra Sedgwick planteó al creador de su serie, James Duff, que quería dejar el papel de Brenda Leigh Johnson para participar en otros proyectos, tanto él como el canal TNT tuvieron que pensar cómo aprovechar su gallina de los huevos de oro antes de que pasara a otra vida. Su maniobra fue clara y directa. De repente, desarrollaron en mayor profundidad a Sharon Raydor, que había aparecido ocasionalmente para ejercer de antagonista, y le tejieron una personalidad atractiva y más simpática para que encabezara Major Crimes, la unidad antes comandada por Brenda.

La información la teníamos. La mayor parte del reparto y del equipo técnico también trabajarían en el nuevo drama policial y, si echábamos un vistazo a los guionistas de la primera temporada, se podía ver que todos ellos ya habían escrito para Sedgwick. Por esta razón se percibía como un spin-off. Podía resultar casi irrespetuoso que una serie tan dependiente de su actriz protagonista (les ganó un Emmy para una serie ignorada en las otras categorías importantes) siguiera como si nada tras su marcha. Pero en la práctica cualquier espectador de Major Crimes habrá comprobado que es The Closer con el rol de Mary McDonnell de protagonista.

Hay algunas diferencias. Para empezar, además de Brenda desaparecen otros dos personajes (y se presenta otro par) y el objetivo de la brigada adquiere otros matices. Con la excusa de la crisis económica en el estado de California, el departamento de policía se impone el objetivo de lograr confesiones y acordar penas altas con los culpables de los crímenes para evitar tener que perseguirles en los tribunales pidiendo la pena capital y gastando el dinero del contribuyente. Pero sí mantiene un paralelismo con su serie madre: los detectives a primeras no le ponen las cosas fáciles a su nueva jefa, aunque esta vez no por ser mujer sino porque no creen que pueda medirse a Brenda.

Por esta razón, cualquiera que se entretuviera con los casos de The Closer podrá seguir haciéndolo con Major Crimes. Sharon Raydor jamás será Brenda, pero este tampoco es el objetivo de Duff. Da la impresión que el responsable quiere divertirse centrándose en una policía obsesionada con seguir las reglas (algo que habrá que ver si es tan efectivo) y McDonnell tampoco intenta emular a nadie. Ha creado un personaje bastante repelente pero a la vez muy interesante y repleto de humanidad (y me pica la curiosidad ver hacia dónde llevan el asunto de Rusty). Ahora sólo falta ver si saben enmarcarla en su nuevo puesto de trabajo, que de momento ha dado para un par de encontronazos poco afortunados (Provenza como adversario es bastante desagradable de ver), y si los casos están a la altura. Ojalá esta reformulación de The Closer sirva para volver a las andadas y Duff nos brinda unos cuantos episodios dramáticos y crudos, de esos que chafaban la noche a cualquiera.

1 comentario:

Crítico de la Tele dijo...

Bill Maher disecciona la religión en este polémico documental del director de Borat:

http://www.elcriticodelatele.com/2012/08/Religulous-Bill-Maher.html