jueves, 9 de agosto de 2012

El NO-DO de Aaron Sorkin

Hay obras que nacen para crear polémica, pero la HBO no debía tener esta idea en mente cuando compró The Newsroom. Por estos lares, el público se ha dividido entre aquellos que consideran que Aaron Sorkin es una deidad del guión y que el proyecto rinde a casi todos los niveles, y los hay que lo ven trufados de defectos y especialmente irritante. Sea como sea, uno de mis pasatiempos favoritos de este verano está siendo leer los blogs y resúmenes semanales de las publicaciones norteamericanas. La crítica de allí está bastante de acuerdo en que no está a la altura de las expectativas y que sus pedantes pretensiones se merecen un castigo, de aquí que le den a diestro y siniestro, pero mucho siguen a la espera de que su creador sepa aprovechar todo el potencial y haga algo decente con News Night. Aquí, a modo de resumen, están algunos de los puntos más criticados y en los que coincido plenamente:

Las lecciones
Sorkin muestra el día a día de la redacción de un programa de noticias tratando sucesos que realmente sucedieron como la aparición del Tea Party o el atentado contra la demócrata Gabrielle Giffords. Lo irritante, no obstante, es que imparte clases sobre el tratamiento de la información en los medios cuando su punto de partida es posterior y tiene todos los datos encima de la mesa gracias a meses de investigación de todos aquellos que desprecia. El idealismo es admirable y coincido en varias de sus creencias, como que el afán de captar audiencia deja el rigor informativo en un segundo plano, al igual que la necesidad de acercarse al espectador mina un intento de objetividad por parte de los periodistas. Pero también es muy criticable que aleccione cuando sus personajes descubren “la verdad” con un par de llamadas y se autodenominan los salvadores de la patria, como si los ideales del presentador fueran el centro moral indiscutible de la sociedad.

Las mujeres...
Cuando se habla de machismo en Hollywood, siempre hay que coger las críticas con pinzas. Muchas veces hay columnistas que se ponen muy quisquillosas y que incluso se ofenden si un personaje lleva zapatos de tacón y no calzado deportivo. Pero el caso es que The Newsroom hace un retrato muy poco alentador de sus mujeres. Mac puede ser la productora del programa y muy lista, pero es incapaz de separar su vida privada de la profesional, no sabe mandar correos electrónicos de una forma muy bochornosa y encima tampoco sabe restar sin los dedos de las manos. Y Maggie es entrañable porque sufre ataques de pánico cuando se la somete a algún tipo de presión.

...y ellos
Tienen el defecto de ser demasiado inteligente para su propio bien. Will es tan consciente de la verdad que incluso se ha autoimpuesto la misión de “civilizar” a las mujeres con las que sale. Un rasgo que podría ser divertido si no fuera tremendamente ofensivo. Y Jim, el sabelotodo pseudohumilde, se enamora aún más de su chica cuando descubre que es una histérica que necesita su ayuda.

El falso republicano
Sorkin jamás ha ocultado que sea demócrata y, como autor, se le reconoce rápidamente su ideología. El Ala Oeste, recordemos, siempre dejó claro que este partido era el correcto. Lo tramposo, no obstante, es que en The Newsroom haya optado por describir a Will como un republicano cuando éste sólo critica a los de su partido. Si directamente asumiera que todo el equipo de redactores son demócratas (ya que allí es donde reside su verdad) probablemente el discurso sería más honesto. Incluso en su crítica a Barack Obama por no tener una postura más rígida al respecto, hay una defensa ante los detractores.

Los trucos del guión
La sutileza tampoco está siendo su fuerte. La histeria de los protagonistas no acaba de casar con la solemnidad de algunos sucesos que se tratan en News Night, de la misma forma que hay artimañas demasiado descaradas para que resulten naturales. Algunos monólogos y anécdotas se fuerzan con calzador para reforzar clímaxes o punchlines posteriores (cierto discurso de Jane Fonda, como decía Adriana Izquierdo en un programa de Yo Disparé a J.R., o también la alusión a la película Rudy), y al personaje de Dev Patel se le intenta dar color a base de brochazos. Su obsesión por el Yeti y su experiencia en un atentado terrorista han sido tan excesivos como inútiles. Por no hablar del caso 'Fix You'. Argumentar durante todo un episodio que el derecho a poseer armas de fuego debería eliminarse para después contar al atentado contra Gabrielle Giffords, que aún vive una tragedia personal, es bastante insensible. Sobre todo cuando lo utiliza como una plataforma para que todos los personajes se sientan mejor con ellos mismos, se reafirmen como faros morales y utilicen una canción tan pornográficamente emotiva como la de Coldplay.

Las elipsis
En este programa de noticias, el tiempo corre casi a tan rápido como en Downton Abbey. En siete episodios ha pasado un año entero. En parte justifica la evolución del ambiente en la redacción, pues Sorkin se saltó todo el proceso de integración por parte de los trabajadores y Mac de repente cayó en gracia a Will, pero también comporta que haya ciertos desajustes en algunas tramas. Por ejemplo, cuesta creer que Don siga con Maggie teniendo en cuenta que su novia tontea con otro hombre día sí y día también delante de sus narices. Y, si sigue avanzando a esta velocidad, ya me imagino a Sorkin dentro de poco prediciendo las noticias del futuro. No me extrañaría que se viera capaz.

7 comentarios:

Juego de Tronos dijo...

Para mi las críticias que recibe The Newsroom son 1) injustificadas 2) contra la figura de Soorkin y no contra el producto televisivo. (hablo de la prensa americana)
Sigo leyendo que los personajes son muy inteligentes, que parecen saberlo todo y que son perfectos moral y profesionalmente.
Bueno, es que si hubiera querido hacer una serie sobre periodistas incultos y patosos la hubiera basado en Intereconomía y no en ACN.
Lo de los personajes femeninos ni me molesta, en la mayoría de series tienen un trato peor.

The Newsroom no es la realidad. Y parece que la gente se enfada cuando lo descubre.

Tricks dijo...

"The Newsroom no es la realidad. Y parece que la gente se enfada cuando lo descubre."

Es justo eso, todo este post (y sus críticas) se basan en que no es REAL. Joder, claro que no lo es, de hecho Sorkin siempre ha sido así, tocando la política y la televisón como si fuese un cuento de hadas. ¿Es eso criticable? Evidentemente todo lo es, pero aquí más que errores o mal uso (de la realidad) hay que buscar un estilo, concretamente el de Sorkin, y eso te gusta o no te gusta; lo que ocurre que con Sorkin (y con otros "polémicos" creadores) es más divertido verlo (aun sabiendo que no es tu estilo) para poder criticarlo. Y ahí llegamos a porqué existe una legión de pesados defensores de Sorkin (yo) y otra facción de sacrificados críticos (tú).
Vamos, que sin vosotros, nosotros no existiriamos. La diferencia, claro está, es que nosotros disfrutamos mientras tanto. De la serie, obviamente, aunque bueno estos debates son un plus extra ;)

¡Un saludo!

Alejandro

Abril22 dijo...

Sí yo tampoco entendí porqué Don sigue con Maggie después de la Escenita del Teléfono y que luego Maggie le montase un pollo a Jim por Mentirle...

Yo disfruto mogollón la serie claro que no es Real es una serie de televisión.

alolarrechi dijo...

Sin estar del todo en desacuerdo, no estoy de acuerdo.... The Newsroom no es machista, las mujeres como McKenzie y Maggie existen, y tenemos que vivir con ello. (Por aclarar, soy del mismo género que ellas)
Lo que no es creíble es que alguien tan poco social celebre su cumpleaños con todos los componentes de la redacción en su casa, que los periodistas vayan a la redacción un domingo para ver como un loco les cuenta sus teorías sobre Big Foot, (en una clara trampa sorkiniana, si los hechos se producjeron en domingo tengo que justificar que los periodistas estén ahí), que el tipo que hace un prohgrama de última hora, en vez de escuchar lo que le cuenta la persona desplazada al lugar de los hechos, se "entretenga" en dar jabón a sus compañeros sin saber que le cuenta el periodista... Pero sigo sin entender porqué Sorkin se ha tomado la molestia de aclarar que The Newsroom no es una serie real, que sin embargo se ciñe a hechos reales..¿Perdón?

londinium42 dijo...

Yo, que soy muuuy sorkiano, me gusta mucho la serie!! Y lo de la crítica en USA yo creo que es por dos motivos:
1) No tienen otra serie de la que hablar...
2) A lo mejor es que les da un poco de vergüenza lo que están haciendo algunos "compañeros" suyos de periodismo y se ponen un poco "sonrojados" por lo que SÍ debería estar pasando!!!!


Pues es que es ambas cosas, ficción y realidad mezcladas!! No hay que olvidar que el Presidente Bartley era también un ser idealizado de como debería ser un político!!!

Nacho Cabana dijo...

Vamos a ver. El callar una versión de la realidad FUNDAMENTADA en análisis derivados de una visión progresista de la democracia mientras que las fuerzas de comunicación del conservadurismo MIENTEN sin pudor en lugar de dar una versión FUNDAMENTADA en análisis derivados de una visión conservadora de la democracia (y como lector de periódicos doy fe de que esto último es posible) es lo que ha llevado a los mass media a confundir éxito con talento, verborrea con argumento, realidad con ficción. Es por lo que Bush Jr alcanzó legitimidad como presidente tras haber robado las elecciones y es por lo que no sobrevive una prensa independiente en nuestro país. Acusar a los personajes de Sorkin de ser demasiado inteligentes es pensar que la audiencia es irremediablemente imbécil y para conquistarla hay que ser tan imbécil como ellos. Justo lo que nos ha llevado al colapso del audiovisual que vivimos en España. Una televisión pública produciendo ESTAMOS OKUPA2 y pensando que la calidad la da contratar a Carmen Maura es el resultado de criticar a Sorkin con la mayoría de argumentos que se dan (y conste que hay algunos que son ciertos, los trucos de guión que usa Sorkin para tener a la redacción trabajando el domingo por la mañana o que maneja en la construcción de la trama datos que él sabe pero que los personajes no pueden saber son detectable porque existen y funcionan en lugar de las recurrentes coincidencias y arbitrariedades que reciben la indulgencia de muchos simplemente porque se identifican con la mediocridad del guionista de turno)

Crítico en Serie dijo...

Juego de Tronos, una cosa es que los protagonistas tengan razón y la otra que sean tan terriblemente repelentes y sobrados. Diferenciaría entre ambos. Yo, por ejemplo, amaba a Jessica Fletcher.

Tricks, no es una cuestión de si es real o no. Se trata de mostrar una realidad de forma coherente y comprar ese modelo o no. Y no compro el mundo de The Newsroom. Para empezar, los personajes son abofeteables (no porque tengan la razón, sino por sus formas, su autodenominación de civilizadores de la humanidad y el evidente machismo) y los guiones NO están bien. Se notan demasiado los mecanismos para contar al final una moralina y la forma de construir las noticias a veces es vergonzosa. De momento, dos han conseguido noticiones porque sus compañeros de habitación de la universidad eran el contacto necesario. Demasiadas casualidades para un hombre que se congratula constantemente de mostrar cuán inteligente es.

Abril, Maggie y Don no tienen sentido. Siguen juntos y falta saber porqué. Lo curioso es que, si bien al principio estabas a favor de ella, el retrato posterior cambia la balanza.

Alolarrechi, puede que haya mujeres así, pero la contraposición es ofensiva. Todos los hombres de esta serie son racionales, inteligentes y saben comportarse en relación con las mujeres (aunque sean hipotéticos villanos), mientras que todas ellas son unas histéricas y unas desequilibradas.

Londinium42, es lo que pasa cuando tienes un Oscar y te emite la HBO. Tienes el listón muy alto. Claro que seguramente tienes razón en que tampoco tienen otra cosa de la que hablar. Necesitan hacer 'recaps' de otra cosa que no sea True Blood y Breaking Bad.

Nacho Cabana, a ver. No coincido en la inteligencia de los personajes. No creo que moleste que lo sean tanto sino la pose de todos ellos. Que Will McAvoy se crea con derecho a aleccionar a todas sus citas de forma tan desvergonzada y que reciten hechos tan precisos de forma tan repelente. Es un poco excesivo. Pero creo que tu análisis del tratamiento de la información es muy acertado. Una razón más para criticar que The Newsroom está mal escrita. Aaron Sorkin se coge muchos atajos asumiendo que la audiencia es estúpida y no verá las trampas. CHAPEAU.